Revista
LUGARES Nro. 52
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Texto y Fotos: Archivo Lugares
REVISTA LUGARES
SANTA CRUZ
Telken
Los
Anfiguos. Petty y Coco Nauta ejercen el arte de recibir: recién llegados,
los huéspedes se sienten como viejos amigos de los dueños de casa.
Petty, descendiente de neocelandeses que poblaron la zona en 1917,
es una experta guía y animada anfitriona. Coco es hijo de holandeses.
Desde hace años la estancia se abrió a los turistas, que disfrutan
tanto una elegante mesa de menú casero al 100% como un suculento asado
de cordero. Pero los más atractivos son los programas al aire libré.
Por empezar, visita sagrada a la Cueva de las Manos, y para seguir:
caminatas y cabalgatas a la meseta basáltica del Lago Buenos Aires,
a la Laguna de Clark, al Salto del Page y a los petroglifos. Picnics
y excursiones de pesca a los ríos Jeinimeni, Los Antiguos y Zeballos.
Lagos del Furioso
Posadas.
El paisaje que rodea a la hostería de los Cramer parece evocar las
mejores crónicas de viaje. Está ubicada en un istmo largo y angosto
entre los lagos Posadas y Pueyrredón, apenas separados y de distintos
azules brillantes que contrastan con el entorno de la estepa. Las
amplias y completísimas cabañas de lenga están rodeadas de álamos
lombardos y sauces mimbre, entre setos de rosa mosqueta, grosellas,
corintos y frambuesa. Allí Jorge y Ana Cramer atienden a sus huéspedes
a cuerpo de rey. El sauna es un lujo poco común al volver de una cabalgata,
de caminar por la montaña o de una jornada de pesca. Un capítulo aparte
merecen la cocina del restaurante y la sala de lectura con una colección
impresionante de libros sobre la Patagonia.
La Maipú
Lago
San Martín. Sobre la margen sur del lago San Martín, La Maipú conquista
con el argumento de la autenticidad. Tiene historia. Y a los Leyenda,
sus dueños actuales, les encanta compartirla con los huéspedes. Allí
es posible acercarse a la Patagonia real, la de los pioneros que pudieron
con el clima y las enormes distancias. Entre asados al palo, bifeadas
de cordero en el quincho y otros manjares locales como lengüitas de
cordero y liebre en escabeche, se alternan las largas caminatas en
el bosque de maitenes, la recorrida por el pequeño museo de los Lively
-los antiguos pobladores- y las cabalgatas al cerro Astillado. Prohibido
no ir hasta la condorera, que insume unas seis horas entre ida y vuelta.
La Oriental
Parque
Perito Moreno. Una estancia singular con un privilegio exclusivo:
16 mil hectáreas en el corazón del Parque Nacional Perito Moreno,
el más salvaje y remoto de nuestro país. La Oriental fue adquirida
por los hermanos José y Manuel Lada en 1969 a los herederos de Alejandrino
Núñez. Durante años se dedicaron a la cría del ganado ovino. Luego
Manuel, su esposa Gladys y su hijo Eduardo decidieron virar al turismo.
Acondicionaron su casa y equiparon otra cabaña -carente de todo lujo-
para ampliar su capacidad. Están a un paso del lago Belgrano y sólo
el recorte de cumbres nevadas, lago y coirones que se ve por las ventanas
es suficiente para conquistar el corazón del los huéspedes que encuentran
aquí la única posibilidad de alojamiento en la zona.
Helsingfors
Lago Viedma. Casco de estancia ultra confortable construido sobre
los recuerdos de la casa original de Alfred Ramstrom, pionero finlandés
que a principios de siglo quedó atrapado para siempre en la belleza
del lugar y, movido por la nostalgia, lo bautizó como la capital de
su país natal: Helsingfors. Ubicada en la margen sudoeste del Viedma,
la hostería mira hacia el Fitz Roy, rodeada de bosques, glaciares,
lagos y cerros. A ese entorno, Pablo Crespo, Paula y Alfonso Susacasa
-la nueva generación de asturianos que compró la estancia en los `60-
sumaron cocina gourmet, pesca de truchas, cruceros diarios a El Chaltén
en la embarcación Huemul y otros placeres memorables.
El Puma
El
Chaltén. La mejor alternativa en El Chaltén, al pie del Fitz Roy.
El ex Hostal de la Montaña de Paula y Alberto del Castillo cambia
de nombre e inaugura otras dos habitaciones esta temporada. Con un
total de cuatro, constituye la oferta más moderna y acogedora del
lugar, que a su vez crece a pasos agigantados. Alberto, guía de montaña,
continúa con sus excursiones a los Hielos y varias escaladas. Y Paula
al frente de la hostería, con su amabilidad tan alta como las cumbres
vecinas.
Kauyatun
El
Calafate. Hotel de campo con 50 habitaciones que conservan el estilo
de las típicas estancias de la región, con el confort de un cuatro
estrellas. Desde el parque se hacen vuelos de bautismo en globo, cautivos
y libres. Una locura que permite acceder a una vista inimaginable
del paisaje patagónico en perfecto silencio. Volar a una altitud de
mil metros sobre la imponente inmensidad del lago divisando el Paine
y El Chaltén es un lujo inolvidable. Dentro de las actividades programadas,
son ineludibles una jornada de pesca de truchas en el Brazo Rico,
con guías especializados, y las cabalgatas bajo las estrellas. Un
trago en el bar El Alambique junto al hogar y con la música de la
guitarra y el piano, son una buena manera de terminar el día.
Tapi Aike
Ruta
40. Fundada a principios de siglo por Mauricio Braun, Ernesto Von
Heinz y Rodolfo Stubenrauch, tres inmigrantes europeos que vivían
en Punta Arenas, Tapi Aike es una estancia ideal para conocer el trabajo
diario de un campo patagónico. Sin estridencias, ni shows turísticos,
lo que hay detrás de esta tranquera en la intersección de las rutas
7 y 40 es auténtica vida rural, caballos, ovejas, esquila, corte de
cola y señalada. Actualmente las 60 mil hectáreas están en manos de
las nietas de Braun, entre ellas Victoria Braun y su marido, Enrique
Viel Temperley. Muy cerca se puede pescar truchas en el río Pelque,
donde hay buen pique porque pasa poca gente.
Posada Los Alamos
El
Calafate. El gran hotel de El Calafate. Fantástico edificio de 144
habitaciones con TV por cable y seis suites con hidromasajes, a dos
cuadras del centro del pueblo. Es el único con ascensor y un parque
de cinco mil metros. La madera es el material más usado en la decoración,
marco perfecto para las fotos tomadas por el recordado Mario Guatti.
Además de un restaurante para 300 personas -también insólito en la
zona-, la posada tiene la única cancha de golf de la región: tres
hoyos con nueve salidas, todos par tres, que van de los 92 a los 138
metros. También cuenta con canchas de paddle y tenis y un bar, El
Aljibe, donde por la noche el pisco sauer es poco menos que un deber.
Nibepo Aike
El
Calafate. El nombre parece tehuelche puro, pero lo es sólo a medias.
Nibepo proviene de Niní, Bebé y Porota, las hijas del yugoslavo Don
Santiago Peso, que fundó la estancia en 1914. Desde el '89, Juan Enrique
Jansma -el marido de Niní y su hijo Adolfo están al frente de la nueva
vida del lugar, que sumó al calor de su casa un acogedor quincho donde
se sirven antológicos asados de cordero. Desde Nibepo pueden hacerse
cabalgatas al cerro Frías, al puesto con Chile hito 63, y al Glaciar
Perito Moreno. También es posible, cuando el tiempo lo permite, navegar
en el Tehuelche, de Hielos y Aventuras, que parte desde el Puerto
Bajo de las Sombras, cerca de Los Notros, llega a Nibepo Aike y viceversa.
Los Notros
Lago
Argentino. Alucinante. Porque está en el sitio exacto, con el buen
gusto en cada detalle. Si uno tiene la precaución de dormir con las
cortinas abiertas, cada tanto puede abrir un ojo y ver el majestuoso
Glaciar Perito Moreno iluminado por la luna. En realidad, se lo ve
de todos lados y a toda hora: desde la cama, desde el living, desde
la terraza de madera, desde el baño. Y no cansa. Por si no fuera suficiente,
el alojamiento incluye el mini-trekking sobre el hielo con grampones.
Y para los amantes de la pesca, justo enfrente, en la Bahía Catalana,
se pesca sin esfuerzo el voraz bocón canadiense, trucha larga plateada
y bocona, de carne blanca y deliciosa. Todo con la cálida hospitalidad
de los dueños de casa. Michel y Viviana Biquard.
Alta Vista
El
Calafate. Estancia de los Braun, convertida en privadísima hostería
de alto nivel, a 33 km de El Calafate La casa, de inequívoco estilo
inglés, fue reciclada con gusto impecable. Rodeada por una cerca de
madera blanca que desborda de lavandas y rosas diminutas, la residencia
tiene seis esplendidas habitaciones dobles, una suite, living, bar
y comedor decorados por María Freixas. El lugar está a cargo de Leslie
Scovenna, quien logra que los pocos huéspedes se sientan realmente
como en casa. Su marido, Miguel Angel Alonso Merino, aporta su experiencia
viajera para guiar a los visitantes en el ascenso a los cerros Cristales
y Fraile, en la pesca en el lago Roca, en el trekking y las cabalgatas
por las 74 mil hectáreas que rodean Alta Vista. No deje de visitar
el galpón de esquila de la vecina estancia Anita.
Cancha Carrera
Río
Turbio. Sobre la ruta 40, a pocos metros de la frontera con Chile
y del Parque Nacional El Paine. La casa estilo inglés, señorial y
muy confortable tiene seis habitaciones dobles. El lugar nació en
1895, cuando un pionero asturiano, Manuel Fernández Montes, construyó
todo donde no había nada: caminos, corrales y una casa diminuta que
se prendió fuego en 1905. Trajo entonces de Londres una mansión de
dos pisos, que Juan Carlos Morrison y Josefa De Dios compraron en
1995. La administración está en manos de Santiago Fernández, nieto
del asturiano, pero fueron los Morrison quienes convirtieron Cancha
Carrera en una estancia hotel, sumaron cuatriciclos y bicicletas a
las cabalgatas y la posibilidad de participar en los trabajos de campo.
Stag River
Río Turbio. A los huemules que <antes poblaban esta zona les decían
ciervos, y stag es el ciervo macho. Así se llaman ahora esta estancia
y el río que la cruza. Robin "Mick" Johnston, un gaucho con acento
inglés, fanático de los caballos, y su esposa escocesa Julie, son
desde el '89 los dueños de Stag River, la estancia de 20 mil hectáreas,
ubicada a un paso de Río Turbio. En lugar de piños de ovejas tienen
tropillas de criollos. Se dedican al turismo organizando cabalgatas,
trekking, partidas de caza menor entre el 1° de marzo y el 31 de mayo,
y pesca en los ríos Gallegos, Penitente y Rubens, de mediados de noviembre
a mediados de abril.
Monte Dinero
Cabo
Vírgenes. La historia familiar de los Fenton es bastante novelesca.
Calculan que la estancia se fundó alrededor de 1880, saben que uno
de sus antepasados se dedicó allí a buscar oro: de ahí el nombre del
lugar. Los Fenton actuales trabajan el campo con tecnología moderna.
Todos viajaron a Australia y Nueva Zelandia y además de perros especiales
importaron know how: arrean las ovejas con antiparras y en moto y
las esquilan con tijera. Entrenan border collies y kelpies australianos.
Ver trabajar a esos perros es una maravilla. Trepar al interior del
faro de Cabo Vírgenes, visitar la pingüinera y galopar a oriIlas del
Estrecho de Magallanes son algunos de los australes e imperdibles
programas. |