REVISTA LUGARES N. 82
pag. 24 al 32
Producción: Gabriela Pomponio
REVISTA LUGARES
POSTALES PATAGONICAS
No hace falta acumular siglos para cimentar la historia de un lugar. La de la Patagonia tiene poco más de cien años pero cuentan como si fuesen muchos más. Cada familia es una síntesis del devenir de los pioneros e inmigrantes que tuvieron que vérselas con el rigor del clima, el aislamiento y el trato con los indios. Leyendas, anécdotas, sagas que también se cuentan en blanco y negro, foto a foto.
EL CURA FOTOGRAFO
El italiano Alberto De Agostini se hizo célebre por su triple labor de sacerdote salesiano, explorador y documentalista. Llegó a la Patagonia en 1910 y, hasta que murió en 1960, emprendió varias expediciones con las que editó más de 20 libros, guías fotográficas y películas muy difundidas en las décadas del 30 y 40. Todos ellos hoy son incunables muy codiciados por los fanáticos.
PIONEROS GALESES
El primer grupo llegó a las costas de Puerto Madryn en 1865 a bordo del Mimosa en una agotador viaje de 72 días. Se instalaron en el valle del Chubut y fundaron las ciudades de Tre Rawson, Trelew y Gaiman. Aprendieron a relacionarse con los indios y comerciaron mediante el trueque. La mayoría eran mineros, herreros, carpinteros y sastres, y aunque poco sabían de agricultura, consiguieron sembrar la tierra y convertirse en colonos.
¡QUÉ MODERNAS!
Todos los veranos, las playas de Madryn se poblaban de bañistas. Las mujeres no podían escapar de la severa etiqueta y llegaban hasta el mar en un carro de madera vestidas con un traje que las cubría hasta el cuello. 1920.
ESTANCIERA CON GARBO
Algunas mujeres no perdían ocasión para lucir los modelos más elegantes en medio de la soledad patagónica. Ada Mac Donald era una de ellas, y se destacaba entre sus siete hermanas que la llamaban Miss Elegancia. Estancia La Begonia, Cañadón Farrays, Chubut,1927-1928.
A TODO TREN
Pioneros galeses junto a una locomotora a vapor. Trelew, 1910.
SOCIEDAD RURAL
Todos años, los pobladores abandonaban el aislamiento de sus estancias y bajaban a la ciudad con sus mejores galas, especialmente las mujeres. Aunque pretendía ser una exposición de animales, el evento era puramente social y reunía sobre todo a ingleses, escoceses y españoles.
San Julián, Río Gallegos y Comodoro Rivadavia tenían un evento similar. Puerto Deseado, Santa Cruz, 1918-1919.
LA CIGÜEÑA? UN PARTO...
A veces la cosas se ponían difíciles, como aquel día en que Robert Ryan no pudo hacer funcionar su Ford T y se subió a un tractor para sacar la nieve acumulada frente a su casa: su hijo Roberto estaba por nacer y tenía que ir a buscar al médico con urgencia. Colonia Las Heras, Santa Cruz, julio de 1928.
LOS MEYER
Familia acomodada de origen alemán frente a su casa. El descapotable era también un signo de status, junto con los muebles y la cristalería que traían de Europa. Colonia Las Heras, Santa Cruz, 1924 -1925.
CARGUERO AL SUR
Varios barcos recorrían la costa patagónica con mercaderías y pasajeros. José Menéndez tenía dos: el Menéndez y el Asturiano para proveer a su cadena de almacenes La Anónima. Argensur y Lahussen hacían lo mismo pero con barcos alquilados. Todos regresaban a Buenos Aires con las bodegas repletas de lana. Puerto Madryn, década del `20.
FORD T
Era el preferido de las familias de clase media por su resistencia y confiabilidad. Los autos llegaban por vía marítima de EEUU hasta Buenos Aires y desde allí a Puerto Deseado. En la foto, en fila, recién bajados del barco. 1918 -1920.
BOERS AUSTRALES
Estancieros y peones en el valle de Chubut, al noreste de Comodoro Rivadavia. Hasta allí llegaron varias familias descendientes de holandeses radicados en Sudáfrica, luego de ser derrotados por Inglaterra en 1899. Casi todos eran granjeros y se dedicaron a las ovejas, aunque no perdieron la costumbre de la huerta, actividad que llamaba la atención entre los locales. Pampa Salamanca, década del `20.
ORO NEGRO
A partir de su descubrimiento a principios del siglo XXI, Comodoro Rivadavia se convirtió en una pequeña pero ajetreada ciudad petrolera. No sólo por la propia actividad industrial, sino porque entonces los incendios de las torres eran muy frecuentes. Década del `20.
AÑO NUEVO
Guillermo Dekker, sus compañeros y familias, festejan el primer día del año en un yacimiento petrolífero de la compañía Standard Oil. La actividad en el pozo se realizaba por turnos de seis personas y era imposible detener la tarea. Diadema, Chubut, 1926.
DIA DE CAZA
Perseguir guanacos a punta de escopeta era un deporte habitual para Pablo Eisenach y otros lugareños. La caza no revestía otro interés: donde el animal caía ahí quedaba, para alimento de las aves carroñeras. En cambio, los indios que bajaban de Los Andes, sí sacaban provecho de la cacería, que apuntaba a los ejemplares más jóvenes, los chulengos: la carne se comía y las pieles se vendían a los mercachifles de Buenos Aires. Pampa Salamanca, Chubut, 1925.
CONVERTIBLE
Muchos estancieros modificaban el clásico Ford T para sacarle provecho como "camión", con el que transportaban leña, fardos de lana, forraje... Aquí, el célebre María Negra de la estancia Las Heras. Santa Cruz, 1941.
UN RECORD
Los montañistas franceses que alcanzaron por primera vez la cima del Fitz Roy, en febrero de 1952, posan junto a la familia Halvorsen, que los albergó durante esa aventura. Estancia Río Túnel, Santa Cruz.
PIONEROS.
Manuel e Isidro Rojo, carreteros de origen español y sangre mora poblaron el Lago Viedma en 1908. Estancia San José, Santa Cruz, 1917. Fuente: Entre el río de las vueltas y los hielos continentales, de Patricía Halvorsen.
A CONTAR OVEJAS
Las estancias patagónicas crecieron alrededor de la cría de la de ganado ovino. Los tiempos de esquila eran días de trabajo agotador y a destajo. Estancia San José, Santa Cruz, década del `40. Archivo Estancia La Quinta.
LOS SEPULVEDA
Ismael y Sara fueron los primeros pobladores del Lago del Desierto. En la foto, la familia completa frente al galpón de la estancia Fitz Roy, década del `30. Fuente: Entre el río de las vueltas y los hielos continentales, de Patricia Halvorsen.
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