Revista LUGARES Nro. 93
Pág. 38-46
Por: Archivo Lugares
Fotos: Alejandro Peral - Carolina Aldao - Ana Gilligan - nacho Calonge
REVISTA LUGARES
COMER PATAGONICO
Presentamos las mesas más emblemáticas de las tres emblemáticas
villas:
San Martín, La Angostura y Bariloche. Regionales o ecuménicas, argentinísimas
o europeístas, todas son orgullosamente sureñas.
El Almacén.
Su reapertura, bajo la dirección de Agustina Buzzo (casa de té Arrayan), es la novedad de la temporada. El espacio se reconvirtió en lo que su nombre sugiere: se podrán comprar los productos que también se consumen en la mesa, como los de granja de Cabañas de Piedra y una línea propia de licores y dulces. La cocina Ilega en clave de tapas, tablas patagónicas y productos regionales. $25-30. Drury 857. Tel: (02972) 42-5663.
El Radal.
Hace años que Gloria Ocampo aquilató buen nombre con su especialidad en patés y escabeches, por lejos los mejores. En un ambiente refinado, con vajilla inglesa, platos de sitio y mesas de estilo, el restaurante sigue siendo un referente de lujo a la hora de comer. A la propuesta habitual, con carnes de caza y pastas caseras, suma la excentricidad de los ñoquis asados con clásica salsa de hongos. $30-35. Perito Moreno 838. Tel: (02972) 42-7817.
La Tasca.
Ir sin reserva, es perder la oportunidad de comer en la mesa más concurrida de San Martín. Su propietario, Alejandro Zolezzi, mantiene la oferta de una carta en la que el fuerte son las carnes de caza; añade gírgolas, morillas y una salsa de frutos rojos. La carta de vinos es amplia, con mejores bodegas. $35-40. Mariano Moreno 866. Tel: (02972) 42-8663.
La Reserva.
El restaurante de Rodolfo y Valerie Retorta calificó, de entrada, para estar en la lista top. Ahí sigue, con un ambiente de lo más agradable, una cuidada propuesta gourmet y su resolución en la cocina a cargo del ya afianzado chef Alejandro Marchand. Una delicia mil veces recomendable: los ravioles de trucha con salsa de limón & hierbas. Una novedad a los postres: sopa de frutilla. $25-35. Belgrano 940.Tel: 42-8734.
Caleuche.
Pablo Buzzo es "la" cocina de Paihuen. No sólo es el responsable de la carta habitual -corta pero atractiva de ortodoxiassino de diseñar y resolver la propuesta semanal de cocina patagónica, con platos que giran alrededor de los vinos de una bodega específica. Ultimamente Pablo está cada vez más volcado al wine bar, reducto informal que abrió la temporada pasada para tapear y comer fondues, a poco pasos del restaurante. $25-30. RN 234, Km 78. Tel: (02972) 428154/56 (int. 505).
Avataras.
Es la cocina étnica de San Martín (un malayo sambal de langostinos, un muy afgano zarda palau servido con arroz Basmati), incluido el sushi de los viernes. Pero también es la de platos regionales como el shashlik de cordero, y otros de corte absolutamente francés. Tres caras de la cocina en manos de tres cocineras. El pub contiguo convoca a jóvenes y fans de la fondue, y en la barra no cuesta acodarse: una variedad de cervezas nacionales e importadas lo justifican. La onda del lugar también. $40-50. Tte. Ramayón 765. Telefax: (02972) 42-7104.
Waldhaus.
Carolina Echeverri está al frente de este ya clásico punto de encuentro, con un equipo de jóvenes cocineros aplicados a preparar tapas de estilo ibérico y platos más europeos, amén del tipismo de las fondues y raclette. En la carta, los vinos cobran importancia. Ruta 231. Puerto Manzano. Tel: (02944) 49-5123
La Buena Vida.
Está en pleno centro, sobre la avenida principal. A simple vista, el restaurante tiene más pinta de ofrecer platos estandarizados que vinculados a la creatividad. Pero, oh sorpresa, nada que ver. Tras bambalinas siguen los buenos oficios del aplicado chef Jorge Ayala, quien con buena muñeca y una sensata aplicación de las técnicas culinarias, resuelve propuestas de argentina estirpe. Su panqueque de manzanas sigue siendo uno de los más ricos que se hayan probado. Hurras por Jorge. Arrayanes 167. Tel: (02944) 49-5200.
Tinto Bistró.
Todo comenzó como una aventura de amigos. Martín Zorreguieta es uno de ellos, y es el hermano de la princesa Máxima, atractivo extra. Sin embargo, los que Ileguen atraídos por el glamour real lo harán a un sitio desprovisto de toda etiqueta, con una atmósfera informal y agradable. Ahora con un deck, perfecto para el happy hour estival. Su buena mesa es un hecho, y en su variada carta hay platos de la cocina fusión. Desde las 20:30, sólo con reserva. Bvd. Nahuel Huapi. 34. Tel: (02944) 49-4924.
Las Balsas.
Además del comedor, hay un nuevo sector para cultivar tapeo en versión local, y una sala de degustación que antecede a la flamante cava, con 150 etiquetas. El chef Pablo Campoy actualizó la carta inspirado en la nueva cocina vasca, con platos que reconocen la presencia de productos regionales. La vedette de la temporada es la trucha patagónica con taboulé de quinoa, berenjenas asadas y croquetas de trucha con puré acidulado y salsa verde, todo en el mismo plato. Almuerzo $50 y cena $55, son 3 platos sin bebida. Hasta fin de octubre, los almuerzos gourmet proponen degustación de 5 platos acompañados por vinos de diferentes bodegas, a $70. A la hora del té, la casa recomienda cheesecake de arándanos. Bahía Las Balsas. Tel: (02944) 49-4308
La Macarena.
El comedor que muestra la foto, ya no existe más. Ardió íntegro, devorado por los fuegos de un tremendo incendio. Pero su artífice, Leo Morsella, en vez de Ilorar sobre sus cenizas, se abocó a la resurrección del célebre restaurante. Cocina a la vista, un sector de wine bar y cava, más una propuesta de carnes argentinas en sentido amplio (choique, Ilama, guanaco, cordero, yacaré), es parte de lo que se verá y saboreará a partir del 21 de diciembre. Blvd. Pascotto y Las Fucsias. Tel: (02944) 49-5120.
El Boliche Viejo.
Sigue donde siempre, junto al río Lima y donde alguna vez funcionó el histórico almacén de ramos generales. Es un caserón típico de la Patagonia, construido con chapas, blancas las paredes y verde el techo. Por fuera no dice gran cosa, por dentro, mucho: el mega asador determina el carácter de este restaurante. No obstante los precios, es un ítem insoslayable del sur a la hora de comer carne a la parrilla. Gana el cordero. Ruta 237 y Puente Limay. Tel: (02944) 46-8452.
Chachao Bistró.
Luego de la partida de Richard Oyarzun, el restaurante quedó en manos de su socia Sol Montes -en los fogones- y su hermano Miguel. La carne de guanaco, la harina de piñón de araucaria, la trucha y los frutos rojos de la zona, entre otros insumos locales, son materias primas inseparables de esta cocina. Richard hizo escuela y los Montes no abandonan sus preceptos. En el verano se habilitará en el deck un restaurante donde se servirán platos más simples, y cerveza artesanal de El Bolsón, La Araucana, cuyas variedades bock y pilsen vienen sin filtrar. La ampliación tendrá nombre propio: será Gualicho, en honor al travieso dios hermano de Chachao. Av. Bustillo Km 3,8. Tel: (02944) 52-0574.
Llao Llao.
El gran hotel de Bustillo sabe mimar a sus huéspedes, tanto como su spa o el restaurante Los Césares, al que se accede con reservas. Déjelo para ocasiones especiales por la noche y no se pierda la verdadera "perlita" del Llao Llao: almorzar en el jardín de invierno el buffet del chef Martín Repetto. Se sirve de 12 a 15:30 e incluye sopa, plato caliente, postre y bebida por $40. Tel: (02944) 44-8530.
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