Revista LUGARES Nro. 93
Pág. 10-11
REVISTA LUGARES
5 TREKKINGS A REFUGIOS
Cerro López
Refugio López, 1.600 m. Es el más conocido y el más accesible: a 2 km de Colonia Suiza nace un camino para autos que lleva hasta su puerta. Los que acceden a pulmón, enfrentan una picada nada difícil pero sí empinada. Tres pisos austeros y cómodos que levantó Carlos Sonfag en el mismo sitio donde un alud barrió el viejo refugio, en 1952. Quédese una noche y amanezca antes que el sol, flotando sobre un mar de nubes que cubre el Nahuel Huapi.
Laguna Negra
Refugio Italia, 1.650 m. Para llegar, hay que flanquear el arroyo Goye desde Colonia Suiza, y atravesar un bosque de añosos coihues recorriendo un valle entre el Cordón Bella Vista y el Filo de las Cabras del Cerro López, hasta las cascadas Inferior y Superior. El refugio Italia es base ideal para pasar la noche y atacar por la mañana la subida al Cerro Negro por la ruta normal y sin dificultades extremas.
Cerro Tronador
Refugio Meiling, 2.000 m. Con sus 3.554 metros, es el gigante indiscutido del Parque. Su cumbre, erizada de glaciares, estremece cuando enormes bloques se desprenden y precipitan por sus abismales laderas. Ubicado más alto que cualquier otro refugio y montado sobre una silla de roca entre los impresionantes glaciares Castaño Overa y Alerce, el Meiling mira sobre Pampa Linda y Paso de las Nubes, custodiado por los picos Argentino, Internacional y Chileno. Si Catedral es semillero, escuela y catapulta de lo mejor en escalada libre, Tronador es universidad de la escalada en hielo. El trekking al refugio es largo y exigente, pero sin dificultades; se inicia en Pampa Linda, al sur de Bariloche. Altivos coihues y espesuras de helechos y cañaverales son indicios de la selva valdiviana que penetra desde Chile.
Laguna Jakob
Refugio San Martín, 1.600 m. Seis kilómetros antes de Colonia Suiza, sobre la ruta de ripio, un viejo tambo señala el comienzo del trekking, que sigue el arroyo Casa de Piedra (cuyas aguas bajan hacia el lago Moreno). A la sombra del cerro Tres Reyes, la pasarela colgante que cruza el río pone su cuota de adrenalina a una caminata re-tranquila entre bosques y cañaverales. Una pronunciada subida aguarda en el tramo final, último esfuerzo para descansar al sol sobre inmensas rocas lisas que rodean la laguna. Obra de diestros carpinteros y refugieros, el San Martín tiene cocina, comedor, camas y baños. A fin del invierno, su acceso de relativa sencillez lo convierte en un trekking inmejorable para caminar o patinar sobre la laguna congelada.
Laguna Toncek
Refugio Frey, 1.700 m. A los pies de las agujas de granito rosado y amarillo del Catedral, el refugio Frey convoca, cada verano, a quienes se proponen escalar las más verticales y vertiginosas paredes que hay en el Parque. Cabal expresión de albañilería montañesa en piedra, el refugio fue bautizado en honor al primer intendente del Parque y co-fundador del Club Andino, Dr. Emilio Frey. Camino arriba, lejos de las desafiantes torres que se espejan en la Laguna Toncek, el rumbo sigue hacia el filo cumbrero para asomarse a la laguna Schmol y sus témpanos flotantes.
|