Por
encima de los 1600 m la vegetación de la alta montaña es más escasa
y está compuesta por plantas pequeñas, adaptadas a los rigores del
frío, la nieve y el viento.
Las laderas más bajas y los valles están cubiertos, principalmente por extensos bosques. En las distintas alturas predominan especies diferentes de árboles: tres especies de Haya Sureña Nothofagus (Lenga, Coihue y Ñire). En primavera estos bosques ofrecen una de las vistas más coloridas del país. En esa temporada del año, y en el marco de montañas y lagos, se observan plantas como el firebush chileno con sus brillantes flores escarlata, dos tipos diferentes de Mutisias trepadoras con flores anaranjadas o rosadas, o la Alstromeria que cubre el suelo con su flores amarillas.
En la zona de Puerto Blest, casi en la frontera con Chile, donde el nivel aproximado de precipitaciones anuales es de 4000 mm, la selva Valdiviana ostenta ejemplares del ciprés típico de esta zona, dos podocarpos y el fuinque (Lomatia Ferruginea).
Numerosos lagos se encuentran en estos valles alguna vez sometidos
a la acción glacial. El más notable es el Nahuel Huapi, con sus 560
Km2, y una profundidad de 454 m. Otros lagos menores son: el Traful,
el Gutiérrez, el Mascardi y el Guillelmo. En las orillas de estos
lagos crece una vegetación mejor adaptada a tal humedad - Arrayanes
y Pataguas, dos mirtos del género Myrceugenella.
En los acantilados de algunas de las islas se pueden observar pequeñas colonias del cormorán imperial, lo cual es sin duda una rareza, ya que ésta es una especie de agua salada normalmente asociada con la Antártida. También es común observar la gaviota cocinera siguiendo los barcos de excursiones.
Una de las especies típicas de la fauna mamífera es la nutria andina; cuya pequeña población es un remanente de tiempos pasados, y que apenas subsiste fuera de las áreas protegidas. Otra especie endémica interesante es el tuco-tuco colonial, un roedor subterráneo que se encuentra exclusivamente dentro del parque.
Hacia el este, los bosques andinos dan paso a una estrecha zona de transición. Allí el bosque abierto está formado por el ciprés cordillerano, el Radal, otro Lomatia, ñires y maitenes. Sin duda que el mejor lugar para apreciar esta vegetación es el hermoso Valle Encantado.
Más hacia el este todavía, una marcada disminución de las precipitaciones a causa de los vestigios de lluvia andina, da origen a la semi-árida estepa patagónica, donde los pastos amarillos y dorados son típicos de este hábitat menos riguroso. Zorros, pumas y guanacos, junto con aves de presa tales como el gavilán ceniciento y el halconcito colorado, constituyen la fauna típica de esta zona
Cómo llegar
A la ciudad de San Carlos de Bariloche se puede llegar por tierra, desde el norte, por las rutas 234 y 231, conocidas como el Circuito de los Siete Lagos. Otra vía que une Bariloche con San Martín de los Andes, es la ruta 63. Desde Neuquén se accede por la Ruta 237. Hacia el sur se extiende la Ruta 258.
Hay un aeropuerto importante con numerosos vuelos diarios, cuya frecuencia aumenta en temporada.
Existen dos pasos a Chile por la montaña: el paso de Puyehue por la Ruta 231 y el paso Perez Rosales por los lagos y luego por tierra.
De interés para el visitante
La superintendencia de Parques Nacionales está en Bariloche, una ciudad de más de 100.000 habitantes sobre la orilla sur del lago Nahuel Huapi. Hay otros dos asentamientos en el parque, provistos de servicios e infraestructura turística: Villa Angostura y Villa Traful.
Dentro del parque existen todas las formas posibles de áreas para camping, hoteles y cabañas en alquiler.
La temporada de pesca se extiende de noviembre a abril, en busca de los salmónidos introducidos -trucha arco iris, trucha de arroyo, trucha marrón y un salmón de agua dulce. Es conveniente consultar las reglamentaciones anuales. Otros deportes acuáticos incluyen kayaking, canotaje, navegación, windsurf y rafting.
Existen numerosos senderos de acceso al parque, para bicicletas, para excursiones a pie, a caballo o practicando alpinismo. Si bien a continuación se mencionan algunas de las posibilidades, es recomendable buscar información más específica en la oficina principal del parque o en los puestos de guardaparques.
- Cruce entre los refugios Frey y San Martín por la cresta del Cerro Catedral, el Valle Rucaco y la cresta del Cerro Brecha Negra. Lleva 8 horas aproximadamente y presenta algunas ligeras dificultades.
- Descenso desde el refugio San Martín por el Río Casalata al hotel del Tronador, por el paso Schweitzer; una caminata de 8 horas, levemente difícil.
- Sendero que va desde los refugios Segre y López a Laguna La Carne, desde donde desciende a Pampa Linda en el área del Tronador; pasando por la Laguna CAB, el pantano Las Vueltas y el Lago Cretón. Toma dos días y medio y es algo complicado.
- Desde el Tronador al Lago Cretón, por Laguna Azul, hasta unirse con el sendero antes mencionado -una sencilla excursión a pie de tres horas. Para ir de la Laguna Azul al Lago Cretón se requieren otras tres horas, con un poco más de dificultad.
- Desde la línea divisoria de aguas en el Hotel Tronador hasta la desembocadura del Río Manso Superior, pasando por la Laguna Llum y la cresta del Cerro Mora. El último tramo se une al descenso por el arroyo Casalata. Caminata fácil, de un día y medio.
- Cruce que une los refugios Segre y López por la cresta del Cerro López, el pantano Goye y el Cerro Bayley Willis. Un difícil recorrido de 5 horas.
- Cruce desde el refugio San Martín hasta el refugio Segre - complicado trayecto de 12 horas, que requiere de un guía de montaña.
- Descenso desde la Laguna La Carne a Pampa Linda; recorrido simple de 3 horas.
- Caminata alrededor del valle Castaño Overo -fácil, de 3 horas.
- Desde Pampa Linda a Lago Frías por el Paso de las Nubes- dos días de caminata, no presenta dificultades.
Pampa Linda es el punto de partida para excursiones a pie de diversas extensiones, algunas de las cuales son:
- Sendero a la pequeña cascada Las Nalcas; comienza a 500 m del puesto del guardaparque en el sendero que lleva a la base del Tronador. Media hora.
- Sendero al Ventisquero Negro: comienza a 7 Km del Puesto del Guardaparque, por el camino al Tronador, y hasta llegar a un punto panorámico.
- El sendero que conduce a la base de Tronador comienza al finalizar el camino para automóviles, desde allí es posible ver la cascada Garganta del Diablo.
- Sendero a Lago Llon: comienza a 300 metros del Puesto del Guardaparque. Se dirige hacia el refugio Otto Meiling, hasta llegar al desvío hacia la derecha, el cual está indicado. La subida demanda aproximadamente seis horas.
- Camino al refugio Otto Meiling (Club Andino Bariloche): se parte del puesto del guardaparque en dirección al río Castaño Overo. Al cruzarlo, se asciende al área rocosa. Cinco horas al refugio.
- Paso de las Nubes: Comienza en el sendero al Otto Meiling. Es un paso de alta montaña desde donde es posible avistar cóndores. Finaliza en el Lago Frías cerca de Puerto Blest, en la selva Valdiviana. Lleva dos días.
Las oficinas de parques nacionales ofrecen información más detallada acerca de éstas y otras alternativas.
Durante las excursiones lacustres, los guías informan acerca de la naturaleza, las culturas y las tradiciones del parque. Los viajes a la Isla Victoria, el Parque Nacional Los Arrayanes, Puerto Blest, y el Lago Mascardi, son algunas de las posibilidades que ofrecen los operadores de turismo de la región.
Existen más de 500 Km de rutas que atraviesan el parque y posibilitan agradables viajes en auto y excursiones hacia las atracciones principales. Una de ellas, en la parte norte del parque, conduce a la confluencia de los ríos Limay y Traful atravesando el cautivante Valle Encantado con sus espectaculares formaciones rocosas. Una alternativa es el Circuito de los Siete Lagos, parte del cual pertenece al vecino Parque Nacional Lanín, con su magnífico y variado paisaje de montaña y lago.
En la parte sur del parque, la Ruta 258 conduce al Lago Mascardi, y desde allí se abren dos caminos laterales: uno que lleva hasta los rápidos de Río Manso, el Lago Roca y la Cascada de Los Alerces, y el otro al Tronador y sus glaciares. En el trayecto hacia El Bolsón se encuentra el Lago Guillelmo. Tomando hacia la derecha con dirección al Lago Steffen, a unos pocos kilómetros, se halla el Lago Hualahue, un buen lugar para el avistamiento de aves acuáticas.
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