La estepa, pese a su aridez, es apta para guanacos, zorros, pumas y varias especies de lagartijas y roedores que encuentran un lugar propicio para su desarrollo.
Más al sur, la fauna fueguina es rica en aves marinas y no tanto en mamíferos terrestres. Destaca el zorro fueguino, el guanaco, el ciervo colorado, el conejo y el castor.
También se advierten animales terrestres como la liebre patagónica o mara, el puma, el huemul, las ovejas de razas Rommey Marsh (traída desde Inglaterra en el siglo XIX, posee un vellón abundante y fino), Merino Australiana (Río Negro y Chubut), Merino Argentino (Río Negro y Santa Cruz), Corriedale (introducida desde Nueva Zelanda, se ubica en Tierra del Fuego y Santa Cruz), Lincoln (Neuquén, Río Negro y Chubut), y Karabul (cuero por la región patagónica).
Es importante decir que en esta zona se encuentran los mejores territorios para especies exóticas de caza mayor. Dentro de las especies autóctonas se halla el pecarí labiado, el pecarí de collar, el chancho cimarrón, el carpincho, el puma, el avestruz, las corzuelas, el tapir y el guanaco.
Entre los animales exóticos de caza menor destaca la liebre europea, introducida en el siglo XIX, y especies autóctonas como perdices, patos y martinetas.
El deporte de caza está permitido desde el otoño hasta el invierno. Es recomendable dirigirse a las oficinas respectivas de turismo nacional y provincial para las fechas oficiales de apertura y clausura de la temporada.
En el área de los Parques Nacionales está prohibida la caza de especies autóctonas, aunque se dispone en ocasiones de cotos para la caza de animales como el jabalí y el ciervo colorado.
En los cotos privados, generalmente ubicados en grandes estancias, se puede contar con guías y pintorescas cabañas para el establecimiento del cazador.
La temporada de pesca en los lagos y arroyos del sur de la Patagonia se inicia en primavera y dura hasta principios de otoño. Las truchas son muy apreciadas, y muchos turistas extranjeros llegan especialmente a pescarlas para disfrutar, además, del espectacular paisaje que pueden contemplar.
Sin duda las truchas y salmones son las variedades más buscadas. Se destaca el salmón encerrado, la trucha arcoíris, la trucha de arroyo o salmonada, la trucha criolla o perca, y la trucha marrón.
En el sector de los bosques patagónicos la fauna es bastante homogénea. Cuenta con varias especies cuya supervivencia se ve seriamente amenazada: huemul, pudú, gato huiña y el huillín, una nutria de la zona.
Los depredadores mayores son el puma y el zorro colorado, y entre las aves rapaces destaca la figura del águila mora y el simpático pájaro carpintero negro, además de un pequeño marsupial conocido como monito del monte.
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