|
UNA AVENTURA ENTRE GLACIARES
Si existe una villa en donde sus moradores han convertido la hospitalidad en un culto, esa es la localidad de Calafate: un poblado apacible y pintoresco, un remanso de paz y vegetación desde donde se puede descubrir la belleza patagónica, un espacio en el que se conjuga la estepa con las montañas y los lagos, y los bosques y glaciares con una rica flora y fauna autóctonas.
En Calafate habitan 5,000 mil habitantes y se halla enclavada en la margen sur del Lago Argentino, al pie del cerro del mismo nombre, en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz. Es la puerta principal al renombrado Parque Nacional Los Glaciares, uno de los más impactantes de Argentina con sus témpanos de hielo milenario flotando en los lagos del parque.
Debe su nombre a un pequeño arbusto, típico del sur de la Patagonia, cuyo fruto
es una baya muy apetecida en la repostería gaucha, especialmente en la
preparación de dulces. Su sabor es parecido al de la mora, aunque un poco
menos agrio. Pasteles, tortas, bebidas y postres, suelen tenerlo como ingrediente
principal y es difícil resistirse a probar alguno de ellos.
Según la tradición, quien come calafate alguna vez regresará por más. Pero la
realidad indica que quien conoce Calafate no quiere irse jamás.
El nacimiento del poblado tuvo lugar en el año 1913, cuando la familia de un inmigrante español, José Pantín, estableció un bar, un almacén de provisiones y un hospedaje, en las cercanías de la desembocadura del arroyo El Calafate.
Estas instalaciones sirvieron de posta en el recorrido entre la zona cordillerana y el camino que conducía a Río Gallegos. Poco tiempo después otras familias siguieron el ejemplo, con lo que en el año 1927 se funda oficialmente la localidad de Calafate.
En la actualidad, se ha convertido en un importante centro turístico que ha adquirido trascendencia tanto nacional como internacional, ya que desde este punto se inician todos los circuitos glaciares: Glaciar Viedma, Glaciar Upsala, Glaciar Onelli, Glaciar Spegazzini, Glaciar Mayo, Glaciar Frías, y la octava maravilla del mundo, Patrimonio Natural Mundial de la Humanidad desde el año 1981 según la UNESCO, el Glaciar Perito Moreno.
En la ciudad, las no muy variadas atracciones se encuentran en la avenida principal, plagada de casas pintorescas con techos a dos aguas, locales comerciales, restaurantes, hosterías, servicios públicos y tiendas de artesanías, entre otros.
Si los glaciares son la meta de los visitantes, no pueden perderse este pequeño poblado y toda la magia que ofrecen sus Atracciones naturales. No pueden perderse la oportunidad de cruzar el puente que une lo más ignoto y mágico de la geografía patagónica. No puede dejar pasar, a la hora de recorrer sus témpanos de hielo, la oportunidad de tocar el cielo con las manos.
|
 |
|
|
LUGARES 39
LUGARES
44
LUGARES 52
|
|
|