En este sector, el más austral del continente, destacan dos elementos de renombre mundial: el monte Fitz Roy, en las proximidades de El Chaltén, verdadero desafío para los montañistas, y el glaciar Perito Moreno, cercano a El Calafate, que junto a otros 47 ventisqueros del Parque Nacional Los Glaciares constituye uno de los Atracciones de mayor jerarquía de Argentina.
Durante la época invernal, los sectores central y norte cuentan con diversas pistas de esquí de alta calidad, y una buena oferta de servicios con diferentes capacidades, tales como las localizadas en las proximidades de Caviahue, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, San Carlos de Bariloche y Esquel.
Durante el resto del año, este sector es apto para el desarrollo de actividades ecoturísticas, deportivas y de aventura (montañismo, trekking, mountain bike, rafting, canotaje, cabalgatas, navegación, pesca de salmónidos), así como para el turismo tradicional (estadías de descanso, excursiones) y para turismo de salud y antiestrés en las termas.
Existen numerosos parques nacionales que protegen su fauna y riqueza paisajística. Podemos citar: el Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Los Alerces, Lago Puelo, Los Glaciares y Tierra del Fuego.
Entre los puntos más recomendables podemos volver a citar uno de los glaciares más bellos y accesibles del mundo: el glaciar Perito Moreno, en cuyas faldas eternamente heladas podemos practicar trekking.
Además, visitar otros glaciares de distinto tamaño y características, por medio de excursiones lacustres y de trekking.
Luego, se puede recorrer la espectacular Ruta de los Siete Lagos, desde San Martín de los Andes hasta Villa La Angostura, donde se advierten siete lagos diferentes de singular belleza.
Podemos visitar las innumerables atracciones de Bariloche, apreciar su belleza, sumergirnos en una de sus variadas excursiones y disfrutar de su vida nocturna.
Cerca de Esquel, y dentro del Parque Nacional los Alerces, se puede conocer un bosque de alerces milenarios, de troncos gigantes y alturas impresionantes.
También conocer la península de Quetrihué, con su maravilloso Bosque de Arrayanes de color canela, dentro del parque del mismo nombre.
Además, el imponente Mirador del Traful, con su espectacular vista panorámica del lago homónimo.
Para practicar el trekking nada como la Patagonia y sus innumerables posibilidades.
Para los andinistas, la Patagonia entrega en primer lugar el Lanín, que parece una réplica del conocido Fujiyama del Japón (en Neuquén) y con 3.776 metros de altitud; el Tronador, con 3.554 metros (en Río Negro); y el Fitz Roy, de 3.440 metros, uno de los cerros más difíciles de escalar en el mundo (en Santa Cruz).
La práctica del esquí puede efectuarse en los numerosos centros de deportes invernales de la región, entre los que encontramos: Caviahue (Neuquén), Chapelco y Cerro Bayo (Neuquén), Cerro Catedral (Río Negro), La Hoya (Chubut) y Cerro Castor (Tierra del Fuego).
La pesca deportiva de diferentes variedades de salmónidos puede practicarse en diversos lugares de gran importancia, algunos de relevancia internacional.
Y no olvide saborear algunos ejemplos de la magnífica gastronomía de la Patagonia: la tradición del té galés, con masas y tortas, en la localidad de Gaiman, cerca de Trelew y Puerto Madryn (en Chubut). Los ahumados y conservas de ciervo y jabalí; sus exquisitos chocolates; sus dulces naturales de frutilla, frambuesa, rosa mosqueta y otros; sus tortas y masas de origen europeo (en toda la región); y los platos con centolla, langosta y calamar de Ushuaia (en Tierra del Fuego).
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