ANTARTIDA ARGENTINA
NATURALEZA
El ecosistema antártico agrupa un número ilimitado de especies, cuya organización se basa en un alto grado de dependencia una de otra. Esta cualidad brinda al sistema una extrema sensibilidad a cualquier influencia externa que pueda interferir con sus propios parámetros.
Como si fuera poco, las rigurosas condiciones climáticas, entre ellas las bajas temperaturas, los fuertes vientos y la distribución despareja de la luz a lo largo del año, limitan el desarrollo de la vida.
El sector antártico consta de tres ambientes: la atmósfera, el continente cubierto de hielo y el mar. El Sector Antártico Argentino comprende en su totalidad a la Península Antártica, formada por cadenas montañosas conocidas como Antartandes o Andes Antárticos, que constituyen la prolongación del Arco Argentino o Del Scotia.
En la atmósfera no existen gérmenes patógenos, pero sí bacterias, levaduras y microhongos, como se comprobaría si se efectúan cultivos especiales.
El clima es extremadamente frío, con temperaturas medias debajo de cero y con presencia de nieve y hielo durante todo el año. Se distinguen dos tipos de clima: el glacial, dominante en los sectores cubiertos por hielo, de carácter continental, y el insular, de carácter oceánico, que abarca la península antártica e islas adyacentes. Los vientos son muy fuertes, se concentran en el invierno, y por ello es una época con escasos días de calma.
Debido a la rigurosidad del clima, y por estar la mayoría de las áreas terrestres cubiertas con nieve y hielo la mayor parte del año, la flora es muy escasa y está limitada a los sectores próximos al mar, que pierden la cobertura nívea durante el breve verano antártico.
Se trata de una flora muy pobre, representada por líquenes y musgos, y como excepción, algún ejemplar de planta superior.
La fauna del ambiente continental se reduce a algunos invertebrados: artrópodos e insectos. Por ello se lo considera el desierto mayor del mundo.
En el ambiente marino, la vida es esplendorosa. Colaboran para ello el largo periodo de luz, la oxigenación y la riqueza en sales de sus aguas. Se inicia con el plancton, y de él, directa o indirectamente, se alimenta toda la fauna antártica.
La fauna submarina es rica y variada, pero desde el punto de la observación a simple vista tienen mucho más interés las aves y los mamíferos.