La duración del viaje y los itinerarios son variables. Desde un mínimo de ocho a nueve días, hasta más de tres semanas. El recorrido incluye la Península Antártica, las Islas Subantárticas como las Georgias, Sándwich y Orcadas del Sur, y hasta una ruta de semi-circunnavegación que finaliza en otro continente. Por ejemplo desde Sudamérica hasta Nueva Zelanda.
Los buques en los que se realizan estos periplos son rompehielos o poseen el casco reforzado. Menos comunes son los buques porta-helicópteros. La capacidad de estas naves difiere desde 30 a 40 pasajeros hasta más de 300. De acuerdo a la elección del crucero, el viajero disfrutará de un viaje de lujo o de características del tipo expedición-aventura, en función de las características del servicio brindado a bordo.
Precisamente, los precios varían según esas características. Es decir: duración, itinerario, servicios a bordo, capacidad del buque, etc.
Es importante que el viajero sepa que la Argentina cuenta con un total de 13 bases en el continente antártico: seis de ellos son permanentes, y siete temporarias, las que son frecuentemente visitadas por turistas.
De todo esto se desprende que la Argentina se encuentra firmemente posicionada como puerta de entrada al Continente Blanco por los siguientes factores:
- Una distancia menor al destino.
- Presencia histórica en el Continente Antártico.
- Participación activa en el sistema Antártico Mundial.
- Tradición y experiencia en viajes turísticos a la Antártida.
- Captación del 92% de los turistas que la visitan.
- Desarrollo y modernización de la infraestructura turística necesaria para la operación.