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ESPECIES INVASORAS
En ocasiones un organismo animal o vegetal residente en una determinada área geográfica se desplaza natural o accidentalmente a otro escenario. Este organismo, exótico para el lugar, puede encontrar condiciones adecuadas para crecer y desarrollarse sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de las veces no encuentra en la nueva zona un depredador que lo regule, lo que le permite un desarrollo desmedido y agresivo para la fauna y flora local.
A estos organismos se los denomina "invasores". Los países suelen tener leyes muy estrictas para cuidar y regular la entrada y posterior reproducción de dichos organismos. La Patagonia debe enfrentar ahora un invasor mas, pero esta vez bajo las aguas costeras.
Se trata de un alga conocida como Undaria Pinnatifida natural de las costas japonesas donde se la conoce con el nombre de wakame. Hace apenas cinco años un buzo de la Ciudad de Puerto Madryn alertó a las autoridades locales sobre la aparición de algunos brotes de un alga exótica en las cercanías del muelle de dicha ciudad. Se sabe que esta alga, que ya ha invadido zonas de Baja California, Europa, Nueva Zelanda y Australia (donde es combatida duramente), se puede trasladar adherida al casco de los barcos o incluso sus esporas pueden vivir en el agua de mar de las sentinas que se utilizan para contrapeso de los buques. Una inspección realizada en Europa en el año 2000 encontró algas pegadas en el 20% de los buques pesqueros, el 50% de los yates y el 35% de las lanchas.
En pocos años el wakame se trasladó y se instalo en forma indiscriminada por todo el Golfo Nuevo donde está produciendo un daño ecológico y cambios importantes en el ecosistema, desplazando al Kelp, una planta natural de gran poder nutritivo y se extendió hacia el sur creciendo en la zona de Camarones y Caleta Malaspina, amenazando el mayor ecosistema marino del cono sur,
desplazando a la Gracilaria, un alga de gran importancia comercial, que como alimento, es vital para la fabricación del dulce de batata, gelatinas y mermeladas.
La undaria crece a pasos agigantados poblando densamente los fondos de sombras indeseables que eliminan la vida natural de bivalvos, cangrejos y otros residentes. Donde hay undaria, prácticamente no hay peces y éstos son la base de la alimentación de delfines y lobos marinos. Los tres asentamientos de lobos marinos (loberías) del Golfo Nuevo (Baliza, Punta Conscriptos y Punta Alta) se encuentran totalmente invadidos.
Se cree que las primeras semillas de estas algas habrían llegado en 1992 en el agua de las cámaras de lastre, transportada por los barcos de pesca coreanos que pescan calamares y langostinos, y que la desagotaron en puerto, en una maniobra prohibida por las leyes internacionales.
Afecta a los salmones, los buceadores y el desarrollo de las algas propias de la región en riesgo.
Según los científicos del Centro Nacional Patagónico, el crecimiento descontrolado de la Undaria podría provocar el éxodo de especies como el salmón, que es un recurso importante para los pescadores artesanales. Es que las colonias de algas Undaria impiden la entrada de los peces a las cuevas "salmoneras" donde viven y se alimentan.
La primera planta de Undaria apareció en 1992, en el muelle Almirante Storni de Puerto Madryn. Después desapareció, pero ya en el otoño de 1993 se detectaron colonias de estas algas y desde entonces crece sin control.
Las algas nativas del Mar Argentino son pequeñas y forman praderas en el fondo del mar, pero la Undaria es diferente. Se han detectado ejemplares de hasta 1,70 metros de largo, cada año gana espacio, ahora forma bosques impidiendo el paso de la luz solar, las algas regionales no pueden competir y eso favorece a la invasora.
Así como es imposible erradicar una maleza en tierra firme sin alterar la flora nativa, bajo el mar ocurre lo mismo. Lo cierto es que la Undaria, que en China, Japón y Corea se cultiva para el consumo humano, está cambiando las reglas del lecho marino patagónico.
No se sabe si hay algún pez que coma estas colonias de algas, pero introducirlo para solucionar este problema, seguramente generaría otro problema ya que, podría aumentar la población de alguna especie animal cuyo crecimiento hoy está controlado, con el consecuente desequilibrio en la cadena trofica.
Como el villano de las películas, la Undaria también ataca uno de los recursos turísticos mas importante que tiene Chubut: el buceo, impiendo a los buceadores llegar al fondo, donde hay estrellas de mar o especies exóticas que el turista quiere ver.
Crece con facilidad en el fondo del mar -se encontraron ejemplares a 22 metros de profundidad- pero también en las rocas de la orilla. Molesta a los bañistas en la playa. Y cuando se pudre, como cualquier alga, su olor no es precisamente agradable.
Sobre las playas de Puerto Madryn, se depositan alrededor de 8.000 toneladas de algas marinas (arribazones) que interfieren con la actividad recreativa, por lo cual se recolectan y desechan.
Para el aprovechamiento de este recurso natural se han realizado varias experiencias de bioconversión aeróbica para la obtención de una sustancia orgánica que permita mejorar las propiedades físicas y fertilizantes de los suelos sometidos a culivos intensos. El compost obtenido ha sido utilizado como medio de crecimiento en ensayos biológicos con hortalizas en invernáculo, con resultados satisfactorios.
Actualmente se llevan a cabo trabajos tendientes a optimizar ese proceso y se estudian aspectos relacionados con la composición botánica de las arribazones, la salinidad como condicionante del uso del compost y algunas propiedades particulares, tales como el aumento en el porcentaje de germinación de semillas y la capacidad de retención de agua.
Además de la temperatura del agua y un fondo adecuado donde asentarse, la undaria se encuentra en Argentina con otro factor que posibilita su desarrollo desmedido, la inactividad de las autoridades locales que en lugar de combatir al invasor desde su primera aparición, aún hoy siguen debatiendo qué hacer. Erradicar el wakame hoy es francamente imposible, al cortar la planta las esporas se liberan y se dispersan por el fondo creando nuevas plantas que serán transportadas por los barcos y las corrientes en una invasión cada vez mayor, cada día más invencible.
"No se puede defender lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce"
La información utilizada para la confección de este reporte fue extraída de:
Informen técnico de las Lic. Piria y Lic. Casas del Centro Nacional Patagonico-CENPAT.
Documento de investigación Diario Clarín.
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